EKV, la banda siniestra de Belgrado

EKV, la banda siniestra de Belgrado

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Desde los subterráneos de la ciudad blanca

A finales de la década de los 70s del siglo pasado, la música gótica emergió de los cadáveres putrefactos del postpunk británico, pronto esta corriente (que experimentó diversos nombres, subgéneros y denominaciones que generan listas y polémicas tan bizantinas como sería el discutir las genealogías del Antiguo Testamento) salió de las islas británicas hacia el resto de los países occidentales, e incluso algunos no tan identificados dentro del término “Occidente” (Japón, por ejemplo). La oscura ráfaga se apaciguó un poco a inicios de los 80s, pero sólo para resurgir nuevamente a finales de la misma década y dominar la escena musical de los 90s junto con el BritPop, el Grunge y el Rock Alternativo (en sus distintos subgéneros).

Parecería extraño que Yugoslavia quedara fuera de todo esto, con sus localidades frías y nebulosas en invierno, el romanticismo de ciudades como Ljubljana, el surrealismo de Skopje, la siempre trágica Sarajevo, el ambiente de leyendas que se respira en Istria (en dónde se documentó al primer vampiro de la historia) y Dalmacia, la gran Zagreb y la grandiosa Belgrado; la “Ciudad Blanca” cuyos túneles subterráneos, se dice que constituyen otra ciudad bajo la ciudad. Pero sí hubo una banda en la antigua Yugoslavia que se subió a ese oscuro tranvía llamado “Gothic Rock” incluso cinco años antes que por ejemplo los Caifanes, sus inicios fueron más bien paralelos a Soda Stereo y Parálisis Permanente, las tres bandas en español cuyo sonido está más emparentado con el de EKV, a mi parecer.

EKV, la banda siniestra de Belgrado

Las almas solitarias se acompañan

En 1981 la banda postpunk Šarlo Akrobata se desintegraría luego de sólo un año de existencia y un único disco de estudio (sin embargo ya era y es aún uno de los principales referentes de la escena musical yugoslava), su vocalista y guitarrista, Milan Mladenović hundido en la depresión por esta razón y por el rechazo de su interés romántico de toda la vida; una chica llamada Katarina, mientras vagaba desconsolado por las calles de Belgrado decide crear algo nuevo, alejándose de la fusión ska de la antigua banda por lo que se reúne con otros músicos deprimidos puesto que su exitosa banda (Limunovo Drvo) también se había desintegrado, uno de ellos es su amigo de la infancia Gagi Mihajlović. Juntos crean una banda llamada “Katarina II” cuyas letras reflejan esa sensación desesperanzadora que sentían en esos momentos. Letras, concepto, música y hasta el mismo nombre del grupo dedicados a aquella Katarina que había roto el corazón de Mladenović.

A finales de ese año, después de verlos actuar en el cine Topčiderska zvezda, la pianista Margita Stefanović, acababa de terminar con su novio con el que quería formar un proyecto musical y de vida; y había sido animada por su primo para salir un rato de su encierro depresivo pos-rompimiento e ir a ver a esta banda (que seguramente le levantaría el ánimo) y decide unirse a Katarina II. Ella había sido considerada la mejor pianista de su generación y ganado una beca para el Conservatorio de Moscú, una leyenda cuenta que tuvo el extraño “honor” de inspirar el primer grafitti del Belgrado “Margita je dečak” (“Margita es un niño”), escrito frente al edificio donde vivía por Nebojša Krstić, de la banda Idoli, el actual asesor de Relaciones Públicas de la Presidencia de Serbia. Pasarían varios integrantes por la banda hasta que el bajista Bojan Pečar se une a ellos en 1983 su banda “VIA Talas”, para mí la mejor banda serbia de New Wave Pop, se había desintegrado, lo cual había desanimado seriamente al bajista ¿y a dónde iban los músicos deprimidos en Belgrado? ¡Así es! Pečar se unió a Katarina II, quedando con esto confirmados los tres miembros estables durante toda la historia de este grupo: Mladenović, Stefanović y Pečar. En 1984 Radio Televizija Slovenija (RTS) de Ljubljana decide grabar el primer disco llamado de forma homónima Katarina II, sin embargo no hay mucho apoyo por parte de la disquera para la promoción y distribución del álbum (sólo lanzan 3,000 copias) por lo que fracasa rotundamente.

¡Velika!

Los continuos problemas entre Mladenović y Mihajlović, y la reclusión de este último en prisión hicieron que fuera expulsado del grupo. Salió de la cárcel tremendamente enfadado con su antiguo amigo, y reclamó los derechos del nombre “Katarina II” por lo que la banda comienza a llamarse “Ekatarina Velika” (Katarina la grande, en honor a Katarina II de Rusia), abreviándose como EKV. Aunque en el nombre anterior ya se notaba, ahora la referencia y reivindicación de la principal figura femenina del paneslavismo, les atrajo muchos seguidores, teniendo que hacer giras ininterrumpidas por toda la República Socialista Federal de Yugoslavia, con múltiples conciertos en Zagreb, Ljubljana y Belgrado, y apariciones en televisión.

EKV, la banda siniestra de Belgrado
Margita Stefanovic/EKV

Graban un disco nuevamente homónimo, pero esta vez como Ekatarina Velika (EKV) en 1985 en Zagreb. En dicho álbum Margita Stefanović comienza a hacer la segunda voz. La producción del álbum es de muy buena calidad, e incluso graban videos musicales en dónde Margita tiene cierto protagonismo involuntario, el público comienza a alabar ya no sólo su inigualable talento, sino también su extraña belleza. EKV toca por primera vez fuera de Yugoslavia: en Turín, Italia. Graban otro disco en 1986, esta vez producido por miembros de la banda, la crítica alega que es muy similar al trabajo de la banda escocesa Simple Minds. A pesar de esto, la banda obtuvo varios reconocimientos por el álbum, continuaron sus exitosas giras, lanzaron un álbum en vivo en 1987 y se presentaron en el festival New Rock en París con lo que comenzó su aceptación fuera de Yugoslavia. En su disco de 1987 “Ljubav” (Amor) tiene una portada realizada por el artista Vuk Vidor en donde muestra la fotografía de Margita. Este álbum es imposible no escucharlo ininterrumpidamente de principio a fin, las letras de Milan son aún más depresivas y desgarradoras, la música limpia y puntualmente ejecutada, pero llena de sentimiento que casi se puede palpar; incluso el siguiente álbum de 1989 “Samo par godina za nas” fue considerado sólo como una extensión del anterior, a pesar de que también era muy bueno. Podemos encontrar cierto “parentesco musical” entre el estilo que manejan en este disco, el “Kiss Me Kiss Me Kiss Me” de The Cure y el primer álbum de Caifanes, lanzados en el mismo año.

EKV: Desintegración y final definitivo

En 1991, al inicio de las guerras balcánicas, Bojan Pečar huye a Londres dejando la banda, aún así graban un nuevo disco dónde tratan de convencer a la gente de la catástrofe que seguiría a una desintegración yugoslava (aunque “la gente” ya estaba convencida de esto, no era al pueblo al que tenían que convencer). En mayo de 1993 lanzan su último disco de estudio, con una música menos densa y letras menos depresivas incluyendo un tema digno de un soundtrack de Disney, la jamaiquina “R’n’R Music” basada en el tema de Chuck Berry “Rock´n Roll Music”. Los miembros de la banda utilizaban ya colores vivos en los vídeos, como si presintieran el fin, y después de una existencia depresiva, EKV quisiera despedirse con alegría.

Planeaban sacar un nuevo álbum para 1994, el 24 de agosto tocaron en el festival “Pjesma Mediterana” en Montenegro, al día siguiente Milan fue internado en el hospital, en dónde le detectaron cáncer de páncreas. Hay quienes piensan que el cáncer se forma y se alimenta por la energía negativa que acarreamos a lo largo de nuestras vidas, quizás Mladenović no pudo más; el rechazo de parte del amor de su vida, aquella Katarina, el repentino final de la prometedora banda Šarlo Akrobata, el rompimiento con Gagi Mihajlović, su amigo de toda la vida, la desintegración de su país… quizás fue demasiado, el 5 de noviembre de 1994, Milan Mladenović murió en Belgrado su Ciudad Blanca, a la edad de 36 años. El gran bajista Bojan Pečar, que se convirtió en el corazón de esa banda de extraños músicos melancólicos murió precisamente de un ataque al corazón el 13 de octubre de 1998 a los 38 años.

Los músicos Ivan Vdović y Dušan Dejanović (que fueran parte de la banda durante algunas etapas) murieron en 1992 y 2000 respectivamente. Margita Stefanović escribió y publicó algunos libros, compuso canciones y tocó con otros músicos en repetidas ocasiones; pero estaba ya viviendo una crisis depresiva que la llevó a abusar de la heroína, esta adicción la hizo que perdiera rápidamente todas sus posesiones. Vivió durante algunos meses en el albergue para indigentes de Voždovac (en Belgrado) hasta que finalmente murió el 18 de septiembre de 2002 en el Hospital de Enfermedades Infecciosas, donde le diagnosticaron VIH adquirido de manera intravenosa tenía 43 años.

Les dejo otros videos de EKV, de verdad no tienen desperdicio.

Que los disfruten.

IDEMO

OCI BOJE MEDA (1984)

PORED MENE

NOVAK U RUKAMA

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Santiago Belmonte Calderón (El Gato Morrongo) Estudió la Licenciatura en Estudios Latinoamericanos y la Maestría en Artes Visuales. Artista multidisciplinario y activista político, participó con distintas agrupaciones musicales como Los Homosexuales del Apocalipsis, Célibe Fisión, Policías y Ladrones, Maltrata Ensamble y Conciencias Utópicas. Actualmente radica en Ljubljana Eslovenia, desde dónde colabora con la Editorial La Sangre de las Musas escribiendo historias cortas para sus antologías, realiza el Podcast “Wolfova Ulica”, y toca la harmónica balcánica en la banda Yoyo Movement, entre otras actividades.

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