Dirigirse al público como criaturas de poca edad
“Nosotros sabemos qué es lo mejor para ustedes”.
“Confíen y no se preocupen, papá Estado se encarga”.
¿Te suenan familiares estas frases? No es casualidad. Forman parte de la estrategia de dirigirse al público como criaturas de poca edad, un método que infantiliza a los ciudadanos para restarles capacidad crítica y reforzar la autoridad de quienes están en el poder.
¿En qué consiste esta estrategia?
La idea es simple pero efectiva:
- Reducir la complejidad del discurso con mensajes simplistas, casi didácticos.
- Usar un tono paternalista que coloca al político como protector o guía.
- Tratar al ciudadano como incapaz de comprender decisiones profundas o complejas.
En otras palabras: convertir al público en “niños obedientes” que dependen de los “adultos responsables”.
Ejemplos claros
- Política nacional: discursos donde los gobernantes usan metáforas escolares o familiares, como “tenemos que portarnos bien para que el país salga adelante”.
- Publicidad política: jingles y slogans con rimas infantiles que reducen problemas complejos a frases fáciles de memorizar.
- Medios de comunicación: noticieros que repiten ideas como si explicaran a un salón de primaria, en lugar de profundizar en causas y consecuencias.
¿Por qué funciona?
- Apela a la emoción, no a la razón: los mensajes simples generan confianza inmediata.
- Elimina la complejidad: los ciudadanos no tienen que esforzarse en entender, solo repetir.
- Refuerza jerarquías de poder: el líder es la figura paterna; el pueblo, los hijos que deben obedecer.
Las consecuencias sociales
Esta estrategia tiene un efecto devastador: sociedades enteras se acostumbran a no cuestionar. Al no ser tratados como adultos responsables, los ciudadanos pierden práctica en el análisis crítico y aceptan decisiones impuestas como si fueran naturales.
La infantilización también favorece la polarización: si unos son “los buenos” y otros “los malos”, no queda espacio para el debate racional.
Comparaciones internacionales
- En Estados Unidos, se ha criticado el uso de spots políticos que presentan problemas de seguridad como caricaturas del bien contra el mal.
- En América Latina, algunos presidentes han usado jingles y símbolos infantiles (canciones pegajosas, dibujos animados, mascotas) para generar cercanía emocional, más que razonamiento político.
Entonces
La estrategia de infantilizar demuestra que la manipulación no siempre se hace con miedo o amenazas; a veces se logra con canciones, metáforas y discursos paternalistas que hacen sentir seguros… pero también menos libres.
¿Alguna vez sentiste que un político o medio “te hablaba como si fueras un niño”? 👶 Coméntalo y analicemos juntos esos casos.
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