¿Si el problema no es que ganas poco, sino que no sabes administrarlo?
El 72% de los trabajadores independientes en Latinoamérica reconoce que, a pesar de generar ingresos suficientes, siente inestabilidad financiera, según el Banco Interamericano de Desarrollo. ¿La razón? No tienen un presupuesto claro.
Si trabajas por proyecto, sabes que un mes puedes ganar el doble de lo que imaginabas y al siguiente apenas sobrevivir. Esa montaña rusa financiera genera ansiedad y limita tu capacidad de crecer. La solución está en aprender cómo armar un presupuesto si trabajas por proyecto y dejar de vivir a merced de la incertidumbre.
“El dinero irregular no debe manejarse con emoción, sino con disciplina”, afirma Ramit Sethi, autor de I Will Teach You to Be Rich.
El error más común:
Gastar como si siempre ganaras lo mismo
Muchos freelancers, creativos y consultores caen en la trampa de gastar más en los meses de abundancia y luego sufrir en los meses bajos. Es como creer que la marea nunca va a bajar… hasta que lo hace.
El problema no es la variación de ingresos, sino no planificar.

Paso 1: Conoce tu promedio real de ingresos
Antes de pensar en gastos, revisa los últimos 6 a 12 meses. Suma todos los proyectos cobrados y divide entre los meses trabajados. Ese número es tu ingreso promedio mensual.
Ejemplo:
- Ingresos en 6 meses: $3.000
- Promedio mensual: $500
Ese es tu punto de partida, no la cantidad que recibiste en tu mejor mes.

Paso 2: Define tus gastos fijos y variables
Haz dos listas:
- Gastos fijos: arriendo, alimentación básica, servicios, seguros.
- Gastos variables: salidas, compras ocasionales, viajes.
Tu objetivo es que los gastos fijos nunca superen el 50-60% de tu ingreso promedio. Así garantizas estabilidad incluso en los meses más bajos.

Paso 3: Crea un “fondo de altibajos”
Este es el secreto del presupuesto para quienes trabajan por proyecto. Cuando ganes más de tu promedio, no gastes la diferencia: guárdala en una cuenta separada. Ese colchón cubrirá tus gastos en los meses flojos.
Ejemplo real:
Carolina, ilustradora freelance, decidió guardar $300 de cada proyecto grande en su fondo de altibajos. En un mes con ingresos bajos, ese fondo cubrió su arriendo sin que tuviera que endeudarse. Hoy, vive con menos estrés y más libertad creativa.
(No te preocupes, con disciplina y constancia poco a poco irás creciendo.)

Paso 4: Prioriza metas y divide tu dinero
Un presupuesto efectivo no solo cubre lo básico: también debe impulsar tus metas. Usa una regla simple como la 50/30/20:
- 50% necesidades básicas.
- 30% estilo de vida.
- 20% ahorro e inversión.
Si trabajas por proyecto, esta regla no se aplica sobre tu ingreso más alto, sino sobre tu promedio. Lo demás va directo a tu fondo de altibajos.

Paso 5: Usa herramientas que te simplifiquen la vida
Hoy existen apps y hojas de cálculo gratuitas que ayudan a organizar ingresos y egresos. Ejemplos: Fintonic, Mint o incluso Google Sheets. La clave no es la herramienta, sino la constancia.
Resultados de un presupuesto disciplinado
Cuando armas un presupuesto adaptado a la realidad de trabajar por proyectos, logras:
- Evitar deudas innecesarias.
- Reducir la ansiedad de no saber si alcanzarás a fin de mes.
- Aprovechar los meses de abundancia para construir un futuro estable.
- Enfocarte en crecer, no en sobrevivir.
“El dinero no resuelve problemas de dinero, la organización sí”, decía Suze Orman, asesora financiera reconocida.
Tú controlas la inestabilidad, no al revés
En conclusión, trabajar por proyecto no tiene por qué ser un caos financiero. Con un presupuesto bien diseñado, puedes convertir la irregularidad en una ventaja: aprender a vivir con menos en los meses bajos y construir riqueza en los altos.
👉 La pregunta no es si puedes vivir de tus proyectos, sino si estás dispuesto a organizarte para lograrlo.
¿Eres freelancer o trabajas por proyectos? ¿Cómo manejas tus meses de altibajos?
💬 Cuéntanos en los comentarios: tus experiencias pueden inspirar a otros.
📲 Síguenos en Facebook, Instagram y Twitter como @RevistaCocoEc para más consejos sobre finanzas personales y emprendimiento.


Deja un comentario